domingo, 19 de mayo de 2013

POCO MÁS...

El sonido de un desierto que termina.
Las arenas que el siroco arrastrará.
Y con ellas, el silencio de una vida,
dejando poco más...





Ana Belén - Mucho más

NOCHES TRASNOCHADAS

Noche eurovisiva. Curioso, que todavía continúe en antena este concurso... Y más curioso aún, al menos me lo resulta a mí, que las nuevas generaciones se interesen por él. Siempre creí que era uno de esos eventos de aroma trasnochado y tono decadente que no tendría cabida en esta nueva Europa nuestra. Y sin embargo, contra todo pronóstico (o al menos contra el mío), ahí está.
 
 
En lo que a mí respecta, no le presto ninguna atención casi desde la época en la que peinaba coletas y vestía falditas de tablas. Aquélla en la que Royaume-Uni se traducía en un incomprensible Guayominí (que vaya usted a saber qué me significaba), y en la que aprendimos a contar en inglés a fuerza de escuchar una y mil veces aquel famoso soniquete de Germany, ten points.
 
Pero ya ven, ahí estamos esta noche con Eurovisión enchufada, y una cierta melancolía que resuena en nuestra memoria al son de ABBA...
 
ABBA - Waterloo

viernes, 17 de mayo de 2013

LIEBESLEID

En un desierto lluvioso y frío,
resuena hoy a lo lejos una melodía evocadora.


Un kiosko de música vacío,
un paraguas de estrellas
y la silueta de una mujer...


 
Fritz Kreisler - Liebesleid 
Interpretado por el propio compositor, en dos versiones: 1930 y 1942

jueves, 16 de mayo de 2013

DE MUSEOS

Abro mi Facebook y encuentro una invitación recordándome que el sábado es el Día Internacional de los Museos. Por fin, un día internacional de éstos que sí pienso celebrar.
 
Pincho el link (http://www.museodelprado.es/actividades/programa/dia-internacional-del-museo/) y compruebo que, además de la entrada gratuita, El Prado propone una exposición de trípticos de El Bosco, un pintor que me atrae desde que vi por primera vez su Jardín de las Delicias, hace unos mil doscientos años, uno arriba, uno abajo. De hecho, siempre que visito esta pinacoteca, es el primer cuadro que persiguen mis zapatos, en una especie de fidelidad íntima irracional. Como esa que de alguna manera se conserva de por vida hacia el primer amor adolescente. Y es que realmente fue el primer impacto, junto con El beso de Klimt (ya lo comenté en su día), en lo que a pintura se refiere.
 
Muchas veces me he parado a pensar en qué me sedujo de este cuadro, siendo tan joven como para casi ni entenderlo, y contando con unas nociones tan pobres y exiguas sobre pintura (aunque no es que ahora atesore muchas más). Quizá simplemente fuera su colorido, tan rico y provocador. Seguro que mi sesera no daba para mucho más. Pero por otro lado, algo me hace sospechar (muy magnánima yo, conmigo misma) que aún demasiado joven, llegó a transmitirme cierto sentido de lo onírico que yo desconocía hasta entonces y que, a mi manera, me he ido encargando con el tiempo de desarrollar.
 
Simbólico y delirante, un óleo que ahora, después de un tiempo sin verlo, me apetece mucho, muchísimo, volver a contemplar. Puede que la invitación del famoso Día de los Museos me sirva de excusa... Ya se verá.
 
 

martes, 14 de mayo de 2013

CUANDO LA VIDA SORPRENDE...

A veces se reciben regalos inesperados. Regalos de personas inesperadas, que aparecen en la vida también en el momento más inesperado...

Y la sorpresa es de tal magnitud, que uno no sabe muy bien cómo reaccionar.

Por eso seguramente lo hace con torpeza, como buenamente acierta, improvisando con sinceridad ante el desconcierto, en la esperanza de no decepcionar...




 

lunes, 13 de mayo de 2013

AMOR PRONOMINAL

Como he comentado en alguna otra ocasión, en verano dediqué parte de mi tiempo libre a meditar sobre la manera de fomentar la lectura entre mis alumnos, asunto que considero de vital importancia.
 
Al fin, y en la esperanza de alcanzar este objetivo para mí prioritario, puse en marcha una actividad en la que los chicos me propondrían (a mí y a sus compañeros), una vez por semana, una lectura en castellano, de cualquier época, género o autor, con la única condición de que esa lectura les hubiera enamorado (para quienes no me lean habitualmente, me permito proponer un paseo por mi anterior entrada "El verbo leer se conjuga apasionando", del 28.02.2013).
 
La expondrían al resto de la clase, presentarían a su autor, la enmarcarían dentro de su contexto histórico y literario de forma somera, y por último, pero no menos importante, explicarían el porqué de su elección: qué les había enamorado del texto en cuestión.
 
Pues bien, transcurridos casi (y sin el casi) dos tercios del curso, no sin cierto asombro y desde luego, con grandísimo orgullo, puedo congratularme del éxito de la actividad. Los chicos han aportado textos de todo tipo, abarcando desde el teatro barroco, hasta la generación del 27, pasando por la literatura fantástica más actual o por el que para más de uno ha sido (muy a mi pesar) el gran descubrimiento del siglo: Bécquer (que no es precisamente, aunque está mal que yo lo diga, santo de mi devoción).
 
El caso es que hoy uno de esos niños (porque aún lo son) de 12 años me ha sorprendido con uno de los poemas más maravillosos que he leído nunca, y que a su vez me sorprendiera a mí, cuando yo misma tenía su edad: Vivir en los pronombres, de Pedro Salinas, que forma parte del poemario La voz a ti debida (título que, como mis paseantes más asiduos no habrán dejado escapar, yo misma tomé prestado, no sin intención, para una de las secciones de este blog: la más personal).
 
Inocente e inconscientemente, ese niño me ha recordado este hermoso poema hoy. Precisamente hoy.
 
Hoy, que necesito creer en los pronombres.
Hoy, que necesito prescindir de todo lo demás: de las circunstancias, del tiempo, de la edad...
Hoy, que te quiero libre y puro, irreductible: TÚ.
Hoy, que te quiero desnuda, franca, libre: YO.  
 
 
VIVIR EN LOS PRONOMBRES
(Pedro Salinas)
Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!
Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
Yo te quiero, soy yo.

domingo, 12 de mayo de 2013

EN TI

Hoy no puedo pensar en nada más que en ti.
Intento despejar mi mente.
Busco la forma de evadir mi pensamiento.
Me entretengo.
Me entrego a otras ocupaciones.
Lucho...

Pero regreso.
Regreso a ti
y tu bucle me arrastra.
Y me pierdo dentro.
Me pierdo en ti.





viernes, 10 de mayo de 2013

SIN PALABRAS Y SIN LUZ

Hace días que me siento vacía de palabras. Quizá la razón sea que las dejo fluir por otros derroteros; pero independientemente del motivo, lo cierto es que realmente se resisten a acercarse hasta aquí.
 
Me pregunto si estas bichas juguetonas no estarán tomándome el pelo, en esta suerte de escondite que se me están echando a pulso; aunque casi casi estoy segura de que se burlan, engañadoras, de mí.
 
Me persiguen sin descanso por pasillos y paseos, cuando corro como loca de un lado para otro sin resuello, porque se saben a salvo y resguardadas, seguras de que no puedo permitirme el lujo de detenerme a atraparlas.
 
Y luego, como venganza a mi desatención con ellas, cuando de verdad las necesito sin remedio, me desairan y me esquivan, crueles y escurridizas, alejándose de mí. 
 
Y entonces me quedo sola, abandonada a mi suerte, desamparada, huérfana. Sin voz y sin pensamientos.
 
Sola, dentro del silencio. Sin palabras y sin luz.
 

jueves, 9 de mayo de 2013

COMER Y SOÑAR...

Terminando el día con la Casta Diva de Cecilia Bartoli (adjunto el video, por si alguien lo quiere disfrutar también). Y es que escuchar este Bellini y lanzarse a soñar, es todo uno. Pero cómo no soñar, con la voz de esta mujer...

 
 
Desde que era niña deseé ser cantar así. Por supuesto, no lo conseguí (ni siquiera lo intenté), pero soñar es gratis, y yo soñando me doy un arte...

Porque sí señores, esto de soñar (aunque algunos no lo crean) es un arte. Y uno para el que no todo el mundo resulta apto, además. Requiere de ciertas condiciones innatas, y de una peculiar capacitación digamos... especial. A simple vista puede parecer una cuestión sencilla, pero soñar, lo que se dice soñar de veras, no es tarea fácil. Incluso puede asustar, no sea que los sueños se lleguen a cumplir...

Sin embargo, ya ven por dónde, yo sí debí salir agraciada en el reparto, porque otra cosa no me habrá tocado, pero capacidad para soñar... hasta de pie.

Aún hoy, de hecho, me recuerdo soñando despierta mi primer sueño infantil. Era aún muy chiquitilla, no sé siquiera si llegaba a la decena... Alguien me dejaba unas manoletinas rojas acharoladas al pie de la cama. Brillantes, relucientes. Irresistibles. Yo me las calzaba de un brinco y mis pies cobraban vida, convirtiéndome por arte de magia en una experta bailarina de ballet, en medio de un gran escenario vacío, iluminado por una sola luz volando detrás de mis tobillos.


Y así, una y otra vez. Porque eso sí, cuando se le coge el tranquillo a esto de soñar, no hay quien lo frene: soñarse cantando ópera, escribiendo libros, viajando por los cinco continentes... Lo mismo da, que da lo mismo. Todo vale, para todo hay sitio. Ya saben lo que cuenta el dicho: comer y soñar, todo es empezar. ¿O no era así el refrán...?

jueves, 2 de mayo de 2013

A LA SOMBRA DE UNA CANCIÓN

Estoy escuchando una de esas canciones a las que una sólo les encuentra una pega: la autora no soy yo. Habrá que conformarse con interpretarla, ¡qué y remedio!
 
El tema (conocidísimo, por otro lado) es una de esas joyitas que yo denominaría, en caso de que alguien me lo pidiera, poesía con voz. Su lirismo es innegable (un pobre loco, enamorado de una estatua... casi imposible idealizar más el amor). Su historia, enternecedora (contada al menos tal como Sabina la cuenta). Y su melodía, aún sin grandes pretensiones, impecable para la ocasión.
 
 
Desde que se publicara por primera vez allá por 1988, la canción ha rodado a mi lado en viajes, veladas y lecturas. He tenido la suerte de interpretarla en multitud de ocasiones, para mí misma y para los demás. Pero si la asocio a un momento por encima de cualquier otro es, precisamente, a éste que ahora voy a compartir.
 
Verano 2012. Reunión de amigas; de viejas amigas. La pianista (no soy yo) se sienta al piano. La cantante (ésa sí) le da la tonalidad que más se acomoda a su necesidad, y la música empieza a sonar. Sin ensayos, sin previos, tal cual...
 
Sin duda, la calidad del audio deja mucho que desear (registrada sin micrófonos de ninguna clase, de forma rigurosamente casera, a través de una simple grabadora profesional); pero con todo recoge, y espero que lo transmita, el encanto de esa primera vez en que música y voz se aúnan, sin saber realmente lo que va a pasar.
 
Con la magia de ese momento, la historia del loco de Sabina, el piano de María del Mar Cabezuelo, y mi voz, un hermoso sonido para las arenas de mi desierto.
 
 
María del Mar Cabezuelo, Belén Naya - A la sombra de un león (Joaquín Sabina)